gobierno archivos - Circulando por la Derecha https://circulandoporladerecha.com/tag/gobierno/ Sitio de opinión Wed, 23 Sep 2026 20:00:59 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=7.1.3 https://i0.wp.com/circulandoporladerecha.com/wp-content/uploads/2022/12/cropped-favicon-256x256-1.png?fit=32%2C32&ssl=1 gobierno archivos - Circulando por la Derecha https://circulandoporladerecha.com/tag/gobierno/ 32 32 212456007 LA PREGUNTA MAL HECHA: ¿DÓNDE ESTÁN LOS VENEZOLANOS DISPUESTOS A MORIR POR SU LIBERTAD? https://circulandoporladerecha.com/2026/09/28/venezuela-transicion-agente-historico/ Mon, 28 Sep 2026 06:01:00 +0000 https://circulandoporladerecha.com/?p=1171 Por Erasmo Avellaneda | Circulando por la Derecha Es una de las preguntas que más he escuchado en estos años, y la he escuchado casi siempre en español chileno, colombiano o español de España. Rara vez en venezolano. ¿Dónde está la gente dispuesta a jugarse la vida? ¿Por qué no salen a la calle? ¿Por […]

La entrada LA PREGUNTA MAL HECHA: ¿DÓNDE ESTÁN LOS VENEZOLANOS DISPUESTOS A MORIR POR SU LIBERTAD? se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
Por Erasmo Avellaneda | Circulando por la Derecha

Es una de las preguntas que más he escuchado en estos años, y la he escuchado casi siempre en español chileno, colombiano o español de España. Rara vez en venezolano.

¿Dónde está la gente dispuesta a jugarse la vida? ¿Por qué no salen a la calle? ¿Por qué aguantan?

Debajo de esa pregunta hay una acusación que casi nunca se dice en voz alta: que los venezolanos no fueron lo suficientemente valientes.

Quiero desarmar esa idea. No por corrección política, sino porque es empíricamente falsa. Y porque mientras sigamos haciendo la pregunta equivocada, no vamos a encontrar la respuesta que importa.

LA RESPUESTA EMPÍRICA

¿Dónde están los venezolanos dispuestos a morir por su libertad?

Muchos están muertos.

Desde 2014, más de 300 personas han sido asesinadas durante manifestaciones en Venezuela. En 2019, Provea registró 61 manifestantes muertos en cinco meses de protestas. Tras las elecciones del 28 de julio de 2024, la misma organización documentó 25 asesinatos en apenas cuatro días.

Un dato que ordena todo lo anterior: durante los veintiún años que abarcan los gobiernos de Carlos Andrés Pérez, Rafael Caldera y Hugo Chávez, murieron en protestas 77 personas. En los primeros seis años de Maduro, la cifra se triplicó.

Otros están presos.

Entre el 29 de julio y el 13 de agosto de 2024 fueron arrestadas más de 2.400 personas, según cifras del propio gobierno. Un promedio de 150 detenciones diarias durante dieciséis días. Foro Penal verificó 2.062 detenidos políticos en el período poselectoral y, al cierre de ese año, al menos 43 personas permanecían en desaparición forzada. Otras 9.000 vivían bajo medidas restrictivas: prohibición de salida, presentaciones periódicas, arraigo.

Human Rights Watch documentó torturas, desapariciones y el rol de los colectivos armados en la represión.

Y hay un dato que conviene leer dos veces: según Foro Penal, más del 95% de los detenidos provenían de comunidades pobres.

No salieron los estudiantes de clase media de Caracas. Salieron los barrios. Los mismos barrios que el chavismo decía representar.

Y más de siete millones se fueron.

La cifra de refugiados y migrantes venezolanos superó los 7,7 millones a nivel mundial. Casi un cuarto de la población del país.

Así que la respuesta a la pregunta es sencilla y está documentada: los venezolanos dispuestos a jugarse la vida están en los cementerios, en las cárceles y en el exilio.

Aparecieron. Muchas veces. Y perdieron.

POR QUE EL CORAJE NO BASTA

Aquí está el punto que incomoda, y es una lección política de primer orden.

Los regímenes de este tipo no caen por acumulación de valentía. Si así fuera, Venezuela sería libre desde 2017.

El coraje ciudadano es una condición necesaria. Nunca ha sido suficiente. Y creer lo contrario nos lleva a un error de diagnóstico que después pagamos caro: si el problema es la falta de héroes, la solución es exigir más héroes. Es decir, exigirle a un padre de familia en Petare que se pare frente a un colectivo armado, mientras nosotros lo aplaudimos desde una pantalla.

Eso no es política. Es consumo de heroísmo ajeno.

ENTONCES, ¿QUIÉN DERRIBA UNA DICTADURA?

La literatura sobre transiciones democráticas es bastante consistente en esto, y contradice la épica.

Las dictaduras rara vez caen por el empuje de la calle sola. Caen cuando la coalición que las sostiene se fractura.

Es decir: cuando los militares calculan que reprimir cuesta más que negociar. Cuando los empresarios que financiaban el arreglo dejan de recibir su retorno. Cuando los cuadros medios del aparato buscan garantías para el día después. Cuando alguien adentro decide que el régimen es peor negocio que la transición.

La calle es la presión. La fractura de la élite es el mecanismo.

Chile en 1988, España en 1976, Polonia en 1989: en los tres casos hubo movilización social, sí, pero el momento decisivo llegó cuando una parte del poder establecido concluyó que la salida ordenada le convenía más que la resistencia.

LA FRACTURA QUE NO OCURRIÓ

Ahora apliquemos esto a enero de 2026.

Maduro no cayó por una fractura interna. Cayó porque un comando extranjero lo sacó de Caracas en cuarenta minutos.

Y esa diferencia lo explica todo.

Cuando la cúpula no se rompe por dentro, sino que se le extrae la cabeza desde afuera, el cuerpo sigue funcionando. Por eso el Tribunal Supremo siguió siendo el mismo. Por eso la Asamblea Nacional sigue presidida por un Rodríguez. Por eso el ministro de Defensa de doce años fue trasladado a la cartera de Agricultura en lugar de a un tribunal.

La élite chavista no se fracturó. Se reacomodó.

Nadie adentro tuvo que calcular nada, porque nadie adentro estuvo en riesgo. Y una élite que no corre riesgo no negocia: administra.

Ahí está el verdadero fracaso de estos siete meses, y no en una supuesta falta de heroísmo popular.

EL AGENTE HISTÓRICO QUE SÍ EXISTE

Si el sujeto de la transición no es el mártir, ¿quién es?

Primero, la parte del régimen que quiera un futuro. Suena repugnante y lo es. Pero toda transición negociada incluye a gente que no merecería estar en la mesa. Chile lo sabe mejor que nadie. La alternativa —justicia total inmediata— garantiza que nadie suelte el poder jamás, porque soltarlo equivale a suicidarse.

Segundo, una oposición capaz de ofrecer garantías creíbles. Esta es la tarea más ingrata y menos épica que existe: diseñar un consejo electoral, negociar plazos, construir un marco de justicia transicional. Nadie transmite eso en vivo. Ahí se juega el país.

Tercero, la diáspora. Y este es el dato más esperanzador de todo el panorama. Una encuesta de ACNUR realizada entre enero y marzo de este año encontró que más de un tercio de los venezolanos desplazados en la región consideraría regresar si mejoraran las condiciones. Un 9% lo haría dentro de un año. Y de quienes ya han retornado, el 80% planea quedarse.

Siete millones de personas con oficio, capital y experiencia de vida en democracias funcionales. Eso no es una tragedia migratoria. Es la mayor reserva de capital humano que tiene Venezuela, y está esperando una sola señal: que valga la pena volver.

Cuarto, una presión internacional sostenida. No episódica. No condicionada al precio del barril.

LA PREGUNTA CORRECTA

Entonces la pregunta no era dónde están los venezolanos dispuestos a morir.

La pregunta es: ¿quién está dispuesto a hacer el trabajo aburrido?

¿Quién negocia el consejo electoral? ¿Quién diseña las garantías que permitan a un general retirado dormir tranquilo sin haber gobernado con impunidad? ¿Quién sostiene la presión cuando ya no hay imágenes dramáticas que compartir?

Y una última, que nos toca a nosotros.

Durante años exigimos coraje a los venezolanos desde la comodidad. Es más fácil pedir mártires ajenos que asumir que la libertad de un país vecino también depende de lo que hagan sus vecinos: qué gobiernos reconocemos, qué presión ejercemos, cómo tratamos a los venezolanos que llegaron a nuestras calles huyendo exactamente de lo que decimos condenar.

Venezuela nunca tuvo escasez de valentía. Tuvo escasez de arquitectura.

Y la arquitectura, a diferencia del martirio, sí se puede construir desde afuera.

Este artículo cierra la reflexión iniciada en «Maduro cayó. El chavismo, no.» y «Siete meses sin Maduro: la transición que no empieza».

Circulando por la Derecha es un blog de opinión política republicana. Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor.

La entrada LA PREGUNTA MAL HECHA: ¿DÓNDE ESTÁN LOS VENEZOLANOS DISPUESTOS A MORIR POR SU LIBERTAD? se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
1171
EL COBRE NO ES UNA POLÍTICA ECONÓMICA https://circulandoporladerecha.com/2026/08/17/economia-chilena-2026-cobre/ Mon, 17 Aug 2026 06:15:00 +0000 https://circulandoporladerecha.com/?p=1186 El 3 de agosto el Banco Central informó que el Imacec de junio creció 2,4% anual. Chile esquivó por margen mínimo una recesión técnica, después de cinco meses consecutivos de caídas. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, habló de un punto de inflexión y descartó visos de recesión. El gobierno respiró. Buena parte de nuestro […]

La entrada EL COBRE NO ES UNA POLÍTICA ECONÓMICA se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
El 3 de agosto el Banco Central informó que el Imacec de junio creció 2,4% anual. Chile esquivó por margen mínimo una recesión técnica, después de cinco meses consecutivos de caídas.

El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, habló de un punto de inflexión y descartó visos de recesión. El gobierno respiró. Buena parte de nuestro sector celebró.

Yo voté por este gobierno y quiero que le vaya bien. Precisamente por eso voy a escribir lo que sigue.

Ese número no dice lo que se está diciendo que dice.

QUÉ HAY REALMENTE ADENTRO DEL 2,4%

Cuando uno abre el dato, la historia cambia.

El crecimiento se explicó por minería, servicios y comercio. La producción minera repuntó 6,0%. El cobre hizo el trabajo pesado.

Ahora miremos la economía donde vive la mayoría de los chilenos: el Imacec no minero creció 1,4%. Y la producción manufacturera cayó 3,2% en doce meses.

Es decir: el sector que emplea, que agrega valor y que sostiene cadenas de proveedores sigue contrayéndose. Lo que subió fue el precio y el volumen de un metal que se cotiza en Londres y cuya trayectoria no depende de ningún ministro chileno.

Scotiabank ya advirtió que julio volvería a crecer cerca de cero por efectos de El Niño.

Y aquí está el punto que me importa: atribuirse el cobre es exactamente el vicio que le criticamos a la izquierda durante veinte años. Cuando el superciclo financió la expansión del gasto entre 2004 y 2012, nosotros —con razón— dijimos que eso no era mérito de nadie, que era suerte geológica y demanda china. No podemos cambiar de doctrina ahora que el metal juega a favor.

EL MARCADOR QUE IMPORTA SIGUE EN 9,4%

Este gobierno no se eligió prometiendo Imacec. Se eligió prometiendo empleo, orden y reactivación.

La tasa de desocupación del trimestre abril-junio de 2026 fue 9,4%. Exactamente la misma del trimestre móvil anterior.

El propio Banco Central lo describió sin adornos en su reunión de julio: la creación de empleo se mantiene débil y los costos laborales por hora se aceleraron.

Un desempleo estancado en 9,4% con costos laborales subiendo es la peor combinación posible. Significa que el mercado del trabajo no está absorbiendo gente y que contratar se está encareciendo al mismo tiempo.

Ningún dato de actividad compensa eso. Porque el chileno que perdió la pega no lee el Imacec.

LA VARIABLE QUE SE MOVIÓ AL REVÉS

Aquí está lo más incómodo, y casi nadie lo comentó.

Toda la apuesta de la Ley de Reconstrucción Nacional descansa en una cadena: menos impuesto corporativo y certeza tributaria → más inversión → más empleo → más recaudación.

¿Qué pasó con la inversión?

El Banco Central, en su comunicado de política monetaria de julio, señaló que los indicadores de alta frecuencia sugieren que en el segundo trimestre la inversión se desaceleró más de lo previsto.

Más de lo previsto. En el trimestre en que la reforma se tramitaba y su aprobación era altamente probable.

Seamos justos con el contraargumento, porque existe y es serio: el catastro de la Corporación de Bienes de Capital sigue mostrando un panorama positivo para proyectos de inversión en el período 2026-2029. Los efectos tributarios operan con rezagos largos, y juzgar una reforma aprobada en julio con datos de junio sería un disparate.

De acuerdo. Pero entonces vale la simetría: si es muy temprano para juzgar la reforma, también es muy temprano para celebrar el Imacec.

No se puede pedir paciencia para lo malo y aplauso inmediato para lo bueno.

LA PARTE FISCAL, QUE ES LA MÁS GRAVE

Y llegamos a donde este gobierno tiene su promesa más explícita y su brecha más ancha.

Kast llegó al poder comprometiendo contención del gasto público. Revisemos el marcador.

En mayo, el ministro Quiroz presentó el Informe de Finanzas Públicas del primer trimestre y corrigió el déficit fiscal proyectado para 2026 desde 1,8% del PIB —cifra que calificó de inverosímil— hasta 2,9%, que con medidas de ajuste bajaría a 2,4%.

En el mismo informe detectó que la administración anterior no habría incorporado compromisos de deuda por más de US$10.500 millones para el período 2026-2030. Con esa corrección, la deuda bruta del gobierno central cruzaría el umbral prudencial del 45% del PIB en 2028 y llegaría a 46,5% en 2030.

En junio, el presidente firmó un proyecto para elevar en US$6.200 millones el límite de endeudamiento autorizado para 2026.

Y consultado directamente sobre si el gobierno reconocía que no alcanzaría su meta de presupuesto equilibrado, Quiroz respondió: <cite index=»19-1″>»Obviamente, eso es lo que dicen las cifras»</cite>.

Los decretos de recorte suman más de $130 mil millones repartidos en varios ministerios. Es real, es ordenado y es bastante menos de lo prometido.

Un gobierno que baja el impuesto corporativo mientras sube el techo de la deuda está haciendo economía de oferta a crédito.

Es la apuesta de Reagan en 1981, y conviene recordar cómo terminó esa parte de la historia: la reactivación llegó, y el déficit también.

LA HERENCIA ES REAL, Y TAMBIÉN ES UNA COARTADA

Quiero ser justo, porque la crítica fácil aquí sería tramposa.

La omisión de US$10.500 millones en la proyección de deuda es un hecho documentado, grave, y Hacienda instruyó una investigación administrativa. Si se confirma, es una de las irregularidades fiscales más serias en décadas y merece consecuencias.

Recibir una casa con daño estructural oculto es un problema legítimo y no es culpa del que llega.

Pero.

Toda administración entrante en Chile ha denunciado la herencia de la anterior. Sin excepción, gobierno tras gobierno, desde hace treinta años. Y en algún punto —no sé si a los seis meses, a los doce o a los dieciocho— la herencia deja de ser una explicación y se transforma en una coartada.

Si le exigimos a Boric que dejara de culpar a Piñera, tenemos que ponerle un plazo a este gobierno también. Los estándares que solo aplicamos hacia afuera no son estándares. Son propaganda.

LO QUE EL MODELO TODAVÍA NO RESUELVE

Tres cosas, y ninguna se arregla con la tasa corporativa.

Primero, la productividad. Chile lleva más de una década con crecimiento de productividad prácticamente nulo. La rebaja tributaria mejora el retorno de una inversión, pero no mejora la eficiencia con que se usa el capital una vez invertido. Son problemas distintos y solo uno está siendo atendido.

Segundo, la permisología. Un proyecto puede tener certeza tributaria por veinte años y seguir esperando siete para obtener permisos sectoriales. Ese cuello de botella es administrativo, no impositivo, y es donde un gobierno de derecha puede mostrar resultados sin gastar un peso ni pedirle nada al Congreso.

Tercero, el empleo formal. Bajarle impuestos a la gran empresa no genera empleo en la pyme, que es donde trabaja la mayoría. Con costos laborales por hora acelerándose y desempleo en 9,4%, ese es el frente que está sin estrategia visible.

Nada de esto significa que el modelo esté fracasando. Cinco meses no juzgan a ningún gobierno, y la apuesta tributaria tiene una teoría económica seria detrás.

Significa otra cosa, más simple y más urgente: que todavía no hay resultados que celebrar, y que celebrarlos igual nos deja sin autoridad para exigirlos.

La derecha chilena tiene una ventaja histórica en materia económica: durante décadas fuimos los que mirábamos los números en frío mientras el otro lado miraba las intenciones.

Sería una pena perder eso justo ahora, por la comodidad de aplaudir un dato del cobre.

Este artículo da continuidad al balance de los primeros meses de gobierno publicado en julio.

Es todo por ahora, nos seguimos viendo la próxima semana, espero también que puedan indagar por sus propios medios si el tiempo entre el trabajo, la esposa y los hijos se lo permiten.

Y recuerda, un adulto es el concepto razonado de lo que le conviene y la izquierda, no le conviene a los héroes de verdad.

Que Dios los bendiga.

La entrada EL COBRE NO ES UNA POLÍTICA ECONÓMICA se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
1186
SIETE MESES SIN MADURO: LA TRANSICIÓN QUE NO EMPIEZA https://circulandoporladerecha.com/2026/08/10/venezuela-transicion-siete-meses/ Mon, 10 Aug 2026 06:08:00 +0000 https://circulandoporladerecha.com/?p=1166 Por Erasmo Avellaneda | Circulando por la Derecha El 3 de enero de este año, fuerzas especiales estadounidenses sacaron a Nicolás Maduro de Caracas en una operación de cuarenta minutos. Venezuela celebró. América Latina celebró. Nosotros celebramos. Siete meses después, conviene hacer una pregunta incómoda: ¿celebramos la caída de un régimen, o la caída de […]

La entrada SIETE MESES SIN MADURO: LA TRANSICIÓN QUE NO EMPIEZA se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
Por Erasmo Avellaneda | Circulando por la Derecha

El 3 de enero de este año, fuerzas especiales estadounidenses sacaron a Nicolás Maduro de Caracas en una operación de cuarenta minutos. Venezuela celebró. América Latina celebró. Nosotros celebramos.

Siete meses después, conviene hacer una pregunta incómoda: ¿celebramos la caída de un régimen, o la caída de un hombre?

Porque la evidencia acumulada desde entonces apunta, cada vez con más fuerza, a lo segundo.

EL CALENDARIO QUE NADIE CUMPLIÓ

Empecemos por lo más objetivo que existe: una fecha.

Delcy Rodríguez asumió como presidente encargada el 5 de enero, designada por el Tribunal Supremo de Justicia. El artículo 233 de la Constitución venezolana es explícito respecto de los plazos que rigen la falta absoluta del Presidente. Ese plazo —180 días— se cumplió el 3 de julio.

No pasó nada.

La Asamblea Nacional no ha declarado la falta absoluta de Maduro. No ha convocado elecciones. No ha fijado calendario. La ONG Acceso a la Justicia fue directa al describir lo que ocurre desde esa fecha: Venezuela entró en un terreno de «abierta e inédita inconstitucionalidad».

¿Y quién preside esa Asamblea Nacional que no se pronuncia? Jorge Rodríguez. Hermano de Delcy Rodríguez.

El organismo que debe fiscalizar la interinidad está dirigido por el hermano de quien la ejerce. Eso no es un detalle de organigrama. Es la definición misma de lo que estamos mirando.

SEAMOS JUSTOS: LO QUE SÍ CAMBIÓ

Sería deshonesto no reconocerlo, y este blog no está para eso.

Presos políticos: desde el 8 de enero comenzaron las excarcelaciones. Al 8 de marzo se confirmaban 621 liberados. Es una cifra real y son 621 familias que respiran. También se anunció el desmantelamiento de El Helicoide, el centro de detención asociado a denuncias de tortura.

Economía: el gobierno interino eliminó el control cambiario, abrió el sector petrolero a la inversión occidental y reanudó relaciones con el FMI. Después de dos décadas de socialismo del siglo XXI, no es poca cosa.

Ausencia de caos: no hubo guerra civil, no hubo colapso del Estado, no hubo éxodo masivo adicional. La fase de estabilización que planteó Washington funcionó.

Todo eso es verdad. Y todo eso es insuficiente.

Porque más de 500 presos políticos seguían detenidos según Foro Penal. Porque liberar presos no es lo mismo que dejar de tener presos políticos. Y porque una economía puede abrirse sin que se abra un solo espacio de poder.

De hecho, esa es exactamente la historia del chavismo: veintisiete años haciendo concesiones tácticas para conservar lo esencial.

LO QUE NO CAMBIÓ

Miremos la estructura, no los anuncios.

El partido de gobierno sigue siendo el PSUV. El Tribunal Supremo que designó a Delcy es el mismo que legitimó a Maduro. La Asamblea es la misma. El alto mando militar negoció su continuidad.

Vladimir Padrino López, ministro de Defensa desde 2014 y pieza central del aparato represivo, dejó Defensa en marzo… y en abril reapareció como ministro de Agricultura y Tierras.

No fue juzgado. No fue apartado. Fue reubicado.

Cuando el jefe militar de un régimen cambia de escritorio en lugar de cambiar de estatus jurídico, lo que ocurrió no fue una transición. Fue una reorganización interna.

LA PALABRA QUE NADIE QUIERE DECIR: TUTELA

Y aquí llegamos a la parte que a nosotros, en la derecha, más nos cuesta escribir.

El plan de tres fases que anunció el secretario Marco Rubio en enero —estabilización, recuperación, transición— avanzó rápido en las dos primeras y se estancó en la tercera. Y no por accidente.

Este 25 de julio, el presidente Trump declaró que Venezuela no está lista para elecciones y elogió el «trabajo fantástico» de Delcy Rodríguez. En paralelo, su administración solicitó inmunidad judicial para ella ante una corte federal de Florida, en una demanda civil por secuestro y tortura.

Sumemos: petróleo venezolano fluyendo hacia el mercado occidental, estabilidad garantizada, elecciones postergadas indefinidamente e inmunidad gestionada para la heredera del régimen.

Eso tiene un nombre, y no es transición democrática. Es tutela.

Lo digo sin gusto y sin ambigüedad: el interés estratégico estadounidense en la región es legítimo y en general beneficioso para nosotros. Pero cuando una potencia amiga decide que la estabilidad vale más que las urnas, quienes creemos en la libertad tenemos la obligación de decirlo en voz alta. La lealtad geopolítica no puede convertirse en obediencia intelectual.

Y LA NOBEL SIGUE AFUERA

El 1 de agosto se instala la mesa de conversaciones entre el chavismo y sectores opositores, encabezada por Dinorah Figuera, presidente de la Asamblea Nacional electa en 2015.

María Corina Machado —Premio Nobel de la Paz, líder de la oposición, la mujer cuya coalición ganó las elecciones del 28 de julio de 2024— no aparecía en la agenda anunciada por Jorge Rodríguez.

Rubio dijo el 23 de julio que Machado «puede tener un rol». Figuera lo respaldó y ratificó que su papel será fundamental.

Detengámonos en la frase: puede tener un rol.

La ganadora de la elección de 2024, exiliada, tiene que ser autorizada a «tener un rol» en la transición de su propio país. Sigue exigiendo lo mismo desde hace meses: un nuevo Consejo Nacional Electoral, elecciones libres en un plazo máximo de doce meses, y competir contra quien quiera presentarse.

No pide privilegios. Pide una urna.

LO QUE ESTO NOS ENSEÑA A NOSOTROS

Tres lecciones, y ninguna es sobre Venezuela.

Primera: los regímenes no se sostienen en un hombre. Se sostienen en tribunales domesticados, en fuerzas armadas cómplices y en parlamentos capturados. Remover al líder sin desarmar la estructura equivale a cambiarle la cara al problema.

Segunda: la reconstrucción institucional es más lenta y menos épica que la caída. Nadie transmite en vivo la designación de un consejo electoral independiente. Pero ahí, y no en el operativo militar, se juega la libertad de un país.

Tercera: los aliados también deben ser fiscalizados. Aplaudir todo lo que hace un gobierno afín es exactamente el vicio que le criticamos a la izquierda con Cuba y con la propia Venezuela durante veinte años. No repitamos el método con el signo cambiado.

Siete meses después, Venezuela tiene menos presos políticos, más inversión extranjera y ningún calendario electoral.

Tiene un plazo constitucional vencido, una presidente no electa, un parlamento presidido por su hermano y una premio Nobel esperando permiso para volver a su casa.

Maduro está preso. El chavismo está gobernando.

Y mientras eso siga siendo cierto, celebrar sería una forma elegante de rendirse.

Este artículo da continuidad a «Maduro cayó. El chavismo, no.» (junio 2026).

La entrada SIETE MESES SIN MADURO: LA TRANSICIÓN QUE NO EMPIEZA se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
1166
Los primeros 100 días de Kast: el balance que la derecha debe hacer sin anestesia https://circulandoporladerecha.com/2026/08/03/balance-100-dias-gobierno-kast/ Mon, 03 Aug 2026 05:23:00 +0000 https://circulandoporladerecha.com/?p=1157 Seguridad a medias, economía que no repunta y el gabinetazo más rápido desde el retorno a la democracia. Un recuento honesto de cómo gobierna José Antonio Kast, sin el filtro de la euforia de diciembre. El 14 de diciembre de 2025, José Antonio Kast le propinó a Jeannette Jara una paliza de casi 17 puntos: […]

La entrada Los primeros 100 días de Kast: el balance que la derecha debe hacer sin anestesia se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
Seguridad a medias, economía que no repunta y el gabinetazo más rápido desde el retorno a la democracia. Un recuento honesto de cómo gobierna José Antonio Kast, sin el filtro de la euforia de diciembre.

El 14 de diciembre de 2025, José Antonio Kast le propinó a Jeannette Jara una paliza de casi 17 puntos: 58,16% contra 41,84%. La derecha chilena, acostumbrada a ganar por la angustia del margen estrecho, tuvo esa noche la victoria que llevaba una década esperando.

Han pasado poco más de cuatro meses desde que asumió, el 11 de marzo. Y en Circulando por la Derecha creemos que el mejor favor que le podemos hacer a este gobierno no es aplaudirlo sin mirar los números, sino contarle a nuestra audiencia lo que realmente está pasando en La Moneda. Vamos por partes.

Seguridad: los números buenos que nadie está celebrando

El propio gobierno presentó su balance de gestión al cumplir 100 días: una caída de 11,7% en homicidios y femicidios entre el 16 de marzo y el 7 de junio (comparado con el mismo período de 2025), un 27,1% menos de violaciones y otros delitos sexuales, y 25,5% menos de robos con violencia o intimidación. En la macrozona norte, las detecciones de cruces fronterizos irregulares se desplomaron de 7.032 a apenas 971.

Son cifras que, de ser consistentes en el tiempo, representarían el cumplimiento más literal de la promesa de campaña. El problema es que la ciudadanía no lo está viendo así: según la encuesta Cadem de la segunda semana de julio, la evaluación en delincuencia y narcotráfico —la bandera de campaña por excelencia— cayó ocho puntos hasta un magro 36%, la baja más pronunciada de todas las áreas de gestión.

Parte de la explicación es incómoda para el oficialismo: analistas parlamentarios han documentado que buena parte del plan de seguridad que hoy exhibe el gobierno como propio corresponde a proyectos que ya venían tramitándose desde la administración anterior, a los que Kast simplemente les puso urgencia. Incluso el propio ministro de Seguridad lo reconoció ante el Senado.

La economía: la grieta que no se puede maquillar

Aquí está el verdadero talón de Aquiles. El PIB retrocedió 0,5% respecto al mismo período de 2025, el desempleo llegó a 9,1% —el nivel más alto en cinco años— y la CEPAL proyecta un crecimiento anual que no superaría el 2%, muy por debajo del 4% prometido en campaña.

La eliminación del Mepco trasladó el shock del precio de los combustibles directamente al bolsillo de las familias, presionando la inflación justo cuando el gobierno más necesitaba mostrar alivio económico. El Consejo Fiscal Autónomo advirtió que el plan de Reconstrucción Nacional generará déficits fiscales al menos hasta 2031, con un costo estimado de US$1.800 millones anuales, concentrando cerca del 79% de sus beneficios tributarios en el 1% más rico del país.

No todo es negativo: el 8 de julio se conoció que las exportaciones chilenas superaron por primera vez los US$60.000 millones en un semestre, un dato real de fortaleza que el gobierno debería estar explotando comunicacionalmente mucho mejor de lo que lo ha hecho.

Pero el ánimo ciudadano no miente: un 56% califica negativamente su situación económica personal, la cifra más alta desde marzo de 2014, y ya son 15 semanas consecutivas en que el pesimismo supera al optimismo. Las expectativas de empleo están en su peor nivel desde abril de 2021.

El gabinetazo más rápido desde 1990

El 19 de mayo, a solo 69 días de asumir, Kast hizo lo que ningún presidente había hecho tan temprano desde el retorno a la democracia: sacó a dos ministras de un plumazo. Salieron Trinidad Steinert (Seguridad) y Mara Sedini (vocera de gobierno), ambas desgastadas por errores comunicacionales —el episodio del «Estado en quiebra», un almuerzo privado de Kast con excompañeros de universidad que terminó en oficio de Contraloría y que el propio Presidente calificó como «un error por desconocimiento»— y por la falta de resultados visibles frente a la interpelación que la oposición ya tenía lista.

Entraron Martín Arrau a Seguridad y una nueva arquitectura de «biministros» que concentra más poder en menos manos. Es una señal de pragmatismo, sí. Pero también es la confirmación de que el diseño original del gabinete no funcionó, y que funcionó tan mal que ni siquiera aguantó hasta la Cuenta Pública del 1 de junio, como se planeaba internamente.

Lo único que realmente le está saliendo bien

Si hay un área donde el gobierno respira tranquilo, es la política exterior. Relaciones internacionales (44%) y defensa (44%) son, por lejos, los rubros mejor evaluados en las encuestas. Acuerdos de cooperación antártica y espacial, una posición internacional más asertiva y una agenda de vínculos con gobiernos afines en la región —como la reciente videollamada con la presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori— le están dando al gobierno el único terreno donde puede mostrar solidez sin fisuras.

El veredicto: ganar una elección no es lo mismo que gobernar

La aprobación de Kast viene en caída sostenida durante julio: 38%, luego 37% —su peor semana desde el 11 de marzo—, un repunte marginal a 38% y de nuevo a la baja hasta 36% en la tercera semana del mes. La encuesta Criteria lo tiene aún peor: 32% de aprobación, la cifra más baja de todo su mandato.

Aquí es donde tenemos que ser honestos con nuestra propia audiencia. La derecha ganó la elección con el mandato más contundente en dos décadas. Tiene resultados reales y verificables en criminalidad, control fronterizo y comercio exterior. Pero está gastando ese capital político a una velocidad alarmante por errores propios: comunicación desprolija, un gabinete que tuvo que reordenarse antes de los 70 días, y una economía que —guste o no— sigue siendo la vara con la que la mayoría de los chilenos mide a cualquier gobierno, sea del color que sea.

Aplaudir sin mirar los números no le sirve a nadie. Y mucho menos le sirve a una derecha que necesita, más que nunca, demostrar que gobernar bien es posible.

Es todo por ahora, nos seguimos viendo la próxima semana, espero también que puedan indagar por sus propios medios si el tiempo entre el trabajo, la esposa y los hijos se lo permiten.

Y recuerda, un adulto es el concepto razonado de lo que le conviene y la izquierda, no le conviene a los héroes de verdad.

Que Dios los bendiga.

La entrada Los primeros 100 días de Kast: el balance que la derecha debe hacer sin anestesia se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
1157
Maduro cayó. El chavismo, no. https://circulandoporladerecha.com/2026/07/27/maduro-cayo-el-chavismo-no/ Mon, 27 Jul 2026 06:00:00 +0000 https://circulandoporladerecha.com/?p=1150 La pregunta incómoda que la derecha latinoamericana no quiere hacerse El 3 de enero de 2026, a las dos de la mañana, helicópteros de las fuerzas especiales estadounidenses aterrizaron en Caracas y extrajeron a Nicolás Maduro en pijama. Cuarenta minutos duró la operación. Veinticinco años de chavismo, aparentemente, no. En toda América Latina, la derecha […]

La entrada Maduro cayó. El chavismo, no. se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
La pregunta incómoda que la derecha latinoamericana no quiere hacerse

El 3 de enero de 2026, a las dos de la mañana, helicópteros de las fuerzas especiales estadounidenses aterrizaron en Caracas y extrajeron a Nicolás Maduro en pijama. Cuarenta minutos duró la operación. Veinticinco años de chavismo, aparentemente, no.

En toda América Latina, la derecha celebró. En los grupos de WhatsApp, en Twitter, en los programas de opinión. «¡Cayó el dictador!», se leía por todas partes. Y yo entiendo el alivio. Lo comparto, en parte. Pero me niego a celebrar antes de tiempo. Porque lo que cayó fue un hombre. No un sistema. Y esa diferencia lo es todo.

Lo que pasó realmente

La Operación Determinación Absoluta fue un éxito militar y policial de la administración Trump. Maduro y su esposa Cilia Flores fueron trasladados a Nueva York, donde enfrentan cargos de narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína. El operativo dejó 47 militares venezolanos muertos y 32 agentes cubanos —sí, cubanos, en suelo venezolano, como siempre sospechamos— también abatidos.

El vacío de poder fue ocupado de inmediato por Delcy Rodríguez, vicepresidente de Maduro y parte del núcleo duro del régimen desde su fundación. No hubo transición. Hubo sustitución. El aparato siguió funcionando al día siguiente exactamente igual que antes, con los mismos ministerios, los mismos militares, los mismos colectivos armados en los barrios.

Eso no es una victoria democrática. Es un cambio de capataz.

Lo que no cambió

A seis meses de la captura de Maduro, el balance para los venezolanos de a pie es desolador. El Fondo Monetario Internacional proyecta una inflación del 682% para 2026. El salario mínimo no alcanza para la canasta básica. Los servicios públicos —agua, luz, salud— siguen en el mismo estado ruinoso de siempre. El Tren de Aragua y los colectivos chavistas controlan territorios enteros que el gobierno interino no puede o no quiere recuperar.

Se liberaron 621 presos políticos. Una buena noticia, sin duda. Pero quedan más de 500 detenidos según el Foro Penal, y el aparato represivo —la Sebin, los colectivos, la justicia adicta— permanece intacto. Como señala la ONG venezolana PROVEA: «el miedo no ha terminado de cambiar de bando».

No hay hoja de ruta electoral. No hay fecha para elecciones presidenciales. Rodríguez lleva más de 180 días en el poder —el límite constitucional para un vicepresidente encargado— y nadie parece apurarse. Apenas 2 de cada 10 venezolanos aprueban el proceso actual. El resto siente, con razón, que los cambiaron por nada.

La trampa de Trump y el petróleo

Hay algo que la derecha latinoamericana no quiere decir en voz alta: Trump no capturó a Maduro para llevar la democracia a Venezuela. Lo capturó porque tenía cargos pendientes en tribunales federales, porque el botín de 25 millones de dólares llevaba años publicado, y porque Venezuela tiene petróleo.

Los analistas que siguen el caso más de cerca son categóricos: Washington ha subordinado las promesas de democratización a los intereses energéticos. Mientras haya acceso al crudo venezolano y Rodríguez coopere con la DEA, la presión por elecciones reales puede esperar. Indefinidamente.

Esto no es anticomunismo. Es realpolitik americana de manual. Y la derecha latinoamericana que aplaude sin condiciones está siendo, en el mejor de los casos, ingenua. En el peor, cómplice de otro autoritarismo con mejor prensa.

La pregunta que nadie hace

Hay una pregunta que los conservadores latinoamericanos deberíamos hacernos con más frecuencia y más honestidad: ¿dónde están los venezolanos dispuestos a jugarse la vida por la libertad de su país?

María Corina Machado es la respuesta más clara que existe hoy. Lleva años dentro de Venezuela sabiendo que puede ser encarcelada o eliminada cualquier día. Eso le otorga una autoridad moral que ningún analista desde Bogotá, Santiago o Miami puede comprar. Pero incluso ella ha chocado contra el muro de un aparato que no cede por presión política, por muy valiente que sea quien la ejerce.

Los líderes que lograron transiciones reales en contextos similares —Mandela en Sudáfrica, Havel en Checoslovaquia, Adenauer en la Alemania de posguerra— tenían tres cosas en común: disposición genuina al sacrificio personal, capacidad de construir coaliciones amplias incluyendo a parte del establishment anterior, y paciencia estratégica para no quemar etapas.

Venezuela tiene el diagnóstico. Tiene el plan. Tiene los recursos naturales y una diáspora de millones de personas educadas y con experiencia internacional. Lo que no tiene —todavía— es ese agente histórico dispuesto a entrar al juego político sabiendo que se juega la vida. Y mientras ese agente no aparezca, o no sea respaldado con convicción real por quienes decimos creer en la libertad, las celebraciones seguirán siendo prematuras.

¿Y nosotros qué?

Para Chile, esto no es un asunto lejano. Hay más de 500.000 venezolanos en nuestro territorio. Una transición fallida —o una Venezuela bajo tutela estadounidense con economía en hiperinflación permanente— no detiene ese flujo migratorio. Lo mantiene o lo incrementa.

La derecha chilena que habla de Venezuela todos los días en redes sociales tiene, si es coherente con sus principios, una obligación: exigirle a Trump resultados democráticos verificables, no solo gestos geopolíticos. Cada sanción levantada debe corresponder a un hito concreto: elecciones con fecha, presos liberados, medios abiertos, aparato represivo desmantelado.

Sin esa condicionalidad, la libertad de Venezuela es solo un slogan. Y los slogans, como bien saben los venezolanos, ya los han padecido suficiente.

Y recuerda: «un adulto es el concepto razonado de lo que le conviene» y la Izquierda Internacional, no le conviene al hombre de bien, al Héroe de Verdad.

Que Dios los bendiga.

La entrada Maduro cayó. El chavismo, no. se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
1150
LA FAMILIA COMO ACTO DE RESISTENCIA POLÍTICA EN EL SIGLO XXI https://circulandoporladerecha.com/2026/07/06/la-familia-como-acto-de-resistencia-politica-en-el-siglo-xxi/ Mon, 06 Jul 2026 01:12:00 +0000 https://circulandoporladerecha.com/?p=1136 Hay una escena que se repite en millones de hogares cada noche y que nadie ha declarado revolucionaria, aunque lo es: una madre que apaga el televisor, sienta a sus hijos a la mesa y les pregunta cómo les fue en el día. Un padre que lee un cuento antes de dormir. Abuelos que transmiten […]

La entrada LA FAMILIA COMO ACTO DE RESISTENCIA POLÍTICA EN EL SIGLO XXI se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
Hay una escena que se repite en millones de hogares cada noche y que nadie ha declarado revolucionaria, aunque lo es: una madre que apaga el televisor, sienta a sus hijos a la mesa y les pregunta cómo les fue en el día. Un padre que lee un cuento antes de dormir. Abuelos que transmiten memoria, valores, sentido de pertenencia. Una familia que come junta, que reza junta, que discute y se reconcilia y vuelve a empezar.

Nada de esto aparece en los titulares. Nada de esto genera tendencia en redes sociales. Y sin embargo, en el contexto cultural y político del siglo XXI, formar una familia estable, criarla con intención y defenderla como institución es uno de los actos más subversivos que un ciudadano puede cometer.

El ataque que no se llama ataque

Para entender por qué la familia es hoy resistencia, hay que entender primero contra qué resiste. No hay un manifiesto firmado, no hay un decreto oficial, no hay un enemigo con rostro. Hay algo más efectivo que todo eso: una cultura que desmantela la familia por acumulación, por fatiga, por ridiculización.

Debemos recuperar el modelo de familia tradicional, no es un capricho, es supervivencia.

Se nos dice que el matrimonio es una institución obsoleta. Que los hijos son una carga, una opción entre muchas, un proyecto postergable indefinidamente. Que la maternidad limita a la mujer y la paternidad es una construcción social negociable. Que el amor romántico es una trampa del patriarcado. Que la familia nuclear es un modelo entre otros, no necesariamente superior. Y que quien defiende todo lo contrario es, en el mejor de los casos, un nostálgico; en el peor, un reaccionario.

Este relato no se impone con violencia. Se instila. A través de series, algoritmos, currículos escolares, discursos académicos y políticas públicas que tratan al individuo como átomo autosuficiente y a la familia como una variable más, prescindible, reemplazable por el Estado cuando falla o cuando simplemente incomoda.

El resultado está a la vista. Tasas de natalidad en caída libre en todo Occidente. Matrimonios que se posponen o no llegan. Soledad epidémica entre jóvenes y ancianos. Una generación entera que creció con pantallas como padres sustitutos y que hoy no sabe bien qué significa pertenecer a algo más grande que uno mismo.

Lo que la familia hace que nadie más puede hacer

Aquí está el núcleo del argumento, y conviene decirlo sin rodeos: la familia no es solo un arreglo sentimental ni una tradición cultural. Es la institución más eficiente que la humanidad ha inventado para transmitir valores, generar capital social y producir ciudadanos capaces de vivir en comunidad.

Ningún Estado, por benevolente que sea, puede reemplazar lo que hace un padre presente. Ninguna política pública puede sustituir lo que transmite una madre que ama con exigencia. Ningún programa de cohesión social reproduce lo que genera crecer con hermanos, con abuelos, con la certeza de que hay personas que te quieren no por lo que produces sino por lo que eres.

La familia es donde se aprende a obedecer antes de mandar, a ceder antes de exigir, a perdonar antes de juzgar. Es donde se forja el carácter, no como abstracción, sino en el conflicto cotidiano y pequeño de compartir una vida con otros. Es, en definitiva, la escuela de humanidad más antigua y más efectiva que existe.

Y precisamente porque es tan poderosa, precisamente porque forma personas con identidad, con raíces, con criterio propio, es una amenaza para cualquier proyecto que necesite individuos solos, dependientes, fácilmente moldeables por el poder.

Resistir es fundar

Formar una familia hoy, en el contexto cultural que vivimos, requiere algo parecido al coraje. Requiere nadar contra una corriente que premia la autonomía sin límites y sospecha de todo compromiso permanente. Requiere decir, en voz alta o en silencio, que hay cosas que valen más que la comodidad personal. Que el amor no es un contrato rescindible a conveniencia. Que los hijos no son un accesorio del proyecto de vida sino el proyecto de vida mismo.

Requiere también resistir la tentación de la familia perfecta de Instagram: esa construcción curada, sin conflicto, sin barro, sin las noches de insomnio y las discusiones que no se resuelven en una frase. La familia real es imperfecta por definición, porque está hecha de personas imperfectas que eligen, día a día, seguir juntas. Y en esa elección cotidiana, discreta y sin aplausos, está la grandeza que el mundo moderno no sabe reconocer.

Cada hijo que nace en un hogar estable es una apuesta por el futuro. Cada matrimonio que persevera es una declaración de que el compromiso tiene sentido. Cada mesa familiar donde se conversa, se discrepa y se vuelve a reír es un pequeño bastión contra la atomización que nos quieren vender como libertad.

Una pregunta para cerrar

¿Qué legado queremos dejar? No en el sentido abstracto de los grandes discursos, sino en el concreto e irreductible de las personas que vendrán después de nosotros. Las que llevarán nuestro apellido o nuestros valores o simplemente el recuerdo de haber sido amadas bien.

La familia no es perfecta. Nunca lo fue. Pero es nuestra. Y defenderla, construirla, sostenerla con convicción en un mundo que la menosprecia es, hoy más que nunca, un acto profundamente político.

Y también, profundamente humano.

Es todo por ahora, nos seguimos viendo la próxima semana, espero también que puedan indagar por sus propios medios si el tiempo entre el trabajo, la esposa y los hijos se lo permiten.

Y recuerda, un adulto es el concepto razonado de lo que le conviene y la izquierda, no le conviene a los héroes de verdad.

Que Dios los bendiga.

ERASMO AVELLANEDA MILLÁN

La entrada LA FAMILIA COMO ACTO DE RESISTENCIA POLÍTICA EN EL SIGLO XXI se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
1136
BORIC EN SU RECTA FINAL: BALANCE DE UN GOBIERNO QUE PROMETIÓ MUCHO https://circulandoporladerecha.com/2026/06/22/boric-en-su-recta-final-balance-de-un-gobierno-que-prometio-mucho-2/ Mon, 22 Jun 2026 06:12:00 +0000 https://circulandoporladerecha.com/?p=1128 Cuatro años después de que Gabriel Boric irrumpiera en La Moneda con el discurso más ambicioso de la historia reciente de Chile —nueva constitución, fin de las AFP, crecimiento con redistribución, seguridad garantizada— toca hacer cuentas. Y las cuentas no cuadran. El veredicto más honesto no lo da la oposición: lo dan los propios números […]

La entrada BORIC EN SU RECTA FINAL: BALANCE DE UN GOBIERNO QUE PROMETIÓ MUCHO se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
Cuatro años después de que Gabriel Boric irrumpiera en La Moneda con el discurso más ambicioso de la historia reciente de Chile —nueva constitución, fin de las AFP, crecimiento con redistribución, seguridad garantizada— toca hacer cuentas. Y las cuentas no cuadran.

El veredicto más honesto no lo da la oposición: lo dan los propios números de su gestión.

Una economía que nunca despegó

Boric llegó prometiendo que Chile sería la vanguardia de un nuevo modelo de desarrollo. Lo que dejó fue el segundo peor desempeño económico desde el retorno a la democracia en 1990, con un crecimiento promedio de apenas 1,9% anual durante todo su mandato. En 2023, la economía creció apenas por sobre 0%, rozando la recesión. La explicación oficial —que había que crecer poco para combatir la inflación— fue, para decirlo sin eufemismos, un insulto a la inteligencia ciudadana. Emol.comEmol.com

La tasa de ocupación laboral no logró recuperar su nivel prepandemia, y el gobierno incumplió la meta de balance estructural durante tres años seguidos, con una baja sostenida de los ahorros fiscales. Eso no es mala suerte: es mala gestión. Horizontal Chile

Y el remate lo puso la caja fiscal. El ministro de Hacienda de Kast, Jorge Quiroz, denunció que la caja con que cerró la administración Boric fue de apenas 40 millones de dólares al 31 de diciembre de 2025, cuando normalmente las administraciones terminan con entre 3.000 y 4.000 millones de dólares. En otras palabras, Kast heredó una situación de caja equivalente al 1% de lo normal. No es una metáfora: Boric le entregó el país literalmente sin dinero en el bolsillo. El déficit estructural alcanzó el 3,55% del PIB en 2025, superando ampliamente la proyección del 2,2% y alejándose drásticamente de la meta del 1,1% fijada originalmente por el propio Ministerio de Hacienda. Cooperativa.cl + 2

La constitución: el fracaso que lo definió

El proyecto estrella del boricismo fue la nueva constitución. El texto que impulsó fue rechazado por el 62% de los votos en el plebiscito de 2022. Muchos vieron esa propuesta como demasiado extrema. El propio gobierno tuvo que reconocerlo, aunque nunca con esa claridad. La paradoja es que, según los analistas, fue precisamente ese tropiezo el que obligó a Boric a moderarse y buscar acuerdos. En otras palabras: gobernó mejor en la medida en que abandonó lo que había prometido. Teletica

Las AFP: otro giro forzado

Uno de los pilares de su campaña fue terminar con las AFP. Lo repitió en plazas, entrevistas y discursos hasta el cansancio. El resultado final: los cambios aprobados aumentan gradualmente los ahorros privados para la jubilación y reducen las comisiones que cobran las AFP. Las AFP siguen. Boric mismo tuvo que reconocer que algunos decían que estaban entregando las banderas por las que habían peleado. Tenían razón. TeleticaCooperativa.cl

Seguridad: la agenda que nunca fue prioridad

Aunque la tasa de homicidios disminuyó levemente, los secuestros y las extorsiones registraron un crecimiento del 278% respecto de 2018, alcanzando en 2025 un total de 859 secuestros y 1.455 extorsiones. El crimen organizado avanzó. La migración irregular se mantuvo en niveles históricamente elevados. Y la seguridad, que no era prioridad en el programa original de Boric, terminó siendo el área donde sus propias cifras lo condenan con más contundencia. La Tercera

El legado: menos de la mitad

El período 2022–2026 estuvo marcado por una ejecución parcial del diseño programático inicial. En lenguaje llano: el gobierno cumplió menos de la mitad de lo que prometió. El resto fue adaptación, negociación, retroceso o simple abandono. El Dínamo

Boric sale de La Moneda con 40 años y futuro político por delante. Chile sale con deuda fiscal al alza, empleo debilitado, crimen organizado afianzado y una caja vacía que tendrá que reconstruir el gobierno que él mismo combatió. La diferencia entre promesas y realidad no es un detalle menor: es el resumen de cuatro años.

Es todo por ahora, nos seguimos viendo la próxima semana, espero también que puedan indagar por sus propios medios si el tiempo entre el trabajo, la esposa y los hijos se lo permiten.

Y recuerda, un adulto es el concepto razonado de lo que le conviene y la izquierda, no le conviene a los héroes de verdad.

Que Dios los bendiga.

ERASMO AVELLANEDA MILLÁN

La entrada BORIC EN SU RECTA FINAL: BALANCE DE UN GOBIERNO QUE PROMETIÓ MUCHO se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
1128
BORIC EN SU RECTA FINAL: BALANCE DE UN GOBIERNO QUE PROMETIÓ MUCHO (segunda parte). https://circulandoporladerecha.com/2026/06/15/boric-en-su-recta-final-balance-de-un-gobierno-que-prometio-mucho/ Mon, 15 Jun 2026 05:44:00 +0000 https://circulandoporladerecha.com/?p=1123 Hay una frase que Gabriel Boric repitió hasta el cansancio durante su campaña presidencial: «Si Chile fue la cuna del neoliberalismo, también será su tumba.» Era marzo de 2022. Tenía 36 años. Era el presidente más joven que había tenido Chile. Y llegaba al poder con una promesa enorme: transformar el país desde sus cimientos. […]

La entrada BORIC EN SU RECTA FINAL: BALANCE DE UN GOBIERNO QUE PROMETIÓ MUCHO (segunda parte). se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
Hay una frase que Gabriel Boric repitió hasta el cansancio durante su campaña presidencial: «Si Chile fue la cuna del neoliberalismo, también será su tumba.» Era marzo de 2022. Tenía 36 años. Era el presidente más joven que había tenido Chile. Y llegaba al poder con una promesa enorme: transformar el país desde sus cimientos.

Cuatro años después, Chile no fue la tumba del neoliberalismo. Fue casi la tumba de la izquierda chilena.

Boric terminó su mandato el 11 de marzo de 2026 con entre 31 y 37% de aprobación, según la encuestadora que uno consulte — Pulso Ciudadano marcó 31,3%, Criteria 34%, Cadem 37% — con un 58% de desaprobación transversal, y con el dudoso honor de encabezar el gobierno peor evaluado desde el retorno a la democracia en 1990. No es una opinión. Es lo que dice el promedio de todas las encuestas disponibles.

El experimento de la izquierda millennial chilena tuvo cuatro años para demostrar que era diferente. Y los datos dicen que no lo fue.

LAS NOTAS DEL ALUMNO

La encuestadora Criteria publicó al final del mandato un cuadro de calificaciones del gobierno de Boric área por área. El resultado es, en términos académicos, una reprobación general. El gobierno obtuvo nota promedio 3,4 — en escala de 1 a 7 — la más baja entre todos los presidentes desde 1990.

Desglosado por área, el cuadro es todavía más contundente:

  • Previsión (pensiones): 3,7
  • Inflación: 3,6
  • Salud: 3,4
  • Empleo: 3,3
  • Inmigración: 2,8
  • Delincuencia: 2,7

Delincuencia e inmigración: las dos notas más bajas. Las dos áreas donde los chilenos más sintieron el fracaso de este gobierno en su vida cotidiana. No es casualidad.

Un 53% de los encuestados calificó el gobierno como «malo o muy malo». Para ponerlo en perspectiva: ni los gobiernos más controversiales de las últimas tres décadas lograron esa cifra.

LOS NÚMEROS QUE NO MIENTEN

Durante la campaña, Boric prometió crear más de 700 mil empleos. Cuatro años después, el número real fue de 560 mil. Déficit de 140 mil puestos de trabajo prometidos que nunca llegaron.

El crecimiento económico promedio del gobierno Boric fue de aproximadamente 1,8% anual — inferior incluso al segundo mandato de Michelle Bachelet, que con su 1,9% ya era considerado el más bajo desde el retorno a la democracia. En otras palabras: Boric logró lo que parecía difícil de lograr: ser económicamente peor que Bachelet II.

La deuda pública cerró en 41,7% del PIB — el nivel más alto desde la recuperación democrática. Chile, un país históricamente reconocido en la región por su disciplina fiscal, terminó este gobierno con las cuentas más comprometidas de su historia reciente.

Y en materia de promesas de programa: según IdeaPaís, el gobierno cumplió el 41,7% de las 587 promesas de su programa. Menos de la mitad. Y eso contando las promesas cumplidas parcialmente. Si uno aplica un criterio estricto, el porcentaje cae todavía más.

LA SEGURIDAD: EL GRAN FRACASO COTIDIANO

Si hay un área donde el fracaso del gobierno de Boric se sintió en la piel de los chilenos, fue la seguridad. Y lo paradójico es que Boric llegó al poder desde una tradición política que históricamente minimizó el problema de la delincuencia, lo trató como consecuencia de la desigualdad y resistió las soluciones de mano dura.

La realidad los atropelló.

Los homicidios en Chile alcanzaron su peak en 2022 — el primer año de Boric — con 1.330 casos. Luego bajaron a 1.249 en 2023 y a 1.207 en 2024. Una caída real del 22,8%, que el gobierno reivindicó como logro. El problema es que esa caída convive con algo que los números no capturan del todo: la percepción de inseguridad alcanzó cifras históricas durante este período. Los chilenos se sienten más inseguros que nunca, independientemente de lo que digan las estadísticas de homicidios.

¿Por qué? Porque la delincuencia mutó. El crimen organizado se instaló con una fuerza inédita. El narcotráfico penetró comunas que antes eran ajenas a ese mundo. Las extorsiones a pequeños comerciantes se volvieron cotidianas. Los robos con violencia escalaron en brutalidad aunque no siempre en cantidad. Los ciudadanos aprendieron a no salir de noche en sectores que antes eran tranquilos.

La nota del ciudadano para el gobierno en esta materia: 2,7. Reprobado con creces.

Y eso que el gobierno promulgó 69 leyes en materia de seguridad — el mayor número desde 1990. Cantidad de leyes, sin embargo, no es lo mismo que eficacia. Cuando se legisla desde el pánico y sin una estrategia coherente, el resultado es ruido normativo sin impacto real.

EL CASO CONVENIOS: EL GOLPE EN EL CORAZÓN

Pero si hay un capítulo que define moralmente a este gobierno, es el Caso Convenios.

Todo comenzó en junio de 2023, cuando se destapó que la Fundación Democracia Viva — vinculada al partido Revolución Democrática, pieza clave del Frente Amplio — había recibido 426 millones de pesos del Ministerio de Vivienda a través de convenios directos sin licitación. Lo que parecía un caso aislado se convirtió en una avalancha: la Fiscalía terminó investigando montos que superan los 89 mil millones de pesos en más de 100 causas abiertas en casi todas las regiones del país.

El daño no fue solo económico. Fue político y moral. Boric había llegado al poder prometiendo una nueva forma de hacer política, más ética, más transparente, más distante de los vicios de la «vieja política». El Caso Convenios le demostró al país que la izquierda millennial tenía los mismos apetitos que la política tradicional que decía combatir. Solo que con menos experiencia para ocultarlos.

El resultado fue brutal: un 72% de los encuestados considera que durante el gobierno de Boric la corrupción aumentó, y su administración obtuvo la peor evaluación en materia de probidad entre todos los gobiernos de los últimos 25 años.

No es poca cosa. Supera en percepción de corrupción incluso a gobiernos que antes eran vistos como el estándar negativo. Para un gobierno que hizo de la ética su principal bandera de campaña, es una derrota histórica.

LO QUE SÍ HIZO

La honestidad intelectual obliga a señalar que el gobierno de Boric no fue solo fracasos. Aprobó la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales — una medida con amplio respaldo ciudadano. Avanzó en algunos aspectos de la reforma de pensiones, aunque sin lograr el acuerdo transversal que habría requerido. Impulsó políticas de salud mental y cuidados que ampliaron coberturas para sectores vulnerables.

Estos logros existen. Son reales. Pero son insuficientes para compensar el peso de los fracasos. Un gobierno no se evalúa solo por lo que hizo, sino también por la magnitud de lo que prometió y no cumplió. Y Boric prometió demasiado.

EL LEGADO: UNA LECCIÓN PARA LA REGIÓN

Escribo esto desde la perspectiva de un venezolano que vive en Chile. Un venezolano que vio de cerca cómo las buenas intenciones de izquierda, sin disciplina fiscal, sin respeto a las instituciones y sin claridad económica, pueden destruir un país en veinte años.

Chile no llegó ni cerca de ese escenario — y eso es en parte mérito de las instituciones que Boric no pudo o no quiso desmantelar. Pero sí fue un experimento costoso. Un experimento que le demostró a la región que el discurso del cambio generacional de izquierda, sin sustento en datos, sin gestión eficiente y sin honestidad sobre los límites del Estado, termina igual que todos los anteriores: en promesas rotas y ciudadanos defraudados.

El 52% de los chilenos, según la última encuesta Cadem, cree que al nuevo gobierno le irá «muy bien o bien». Después de cuatro años de Boric, eso no es solo optimismo. Es alivio.

Chile votó. Chile eligió. Y Chile pagó el precio de aprender, una vez más, que las buenas intenciones sin buena gestión no alcanzan para gobernar.

Dios y Patria.

ERASMO AVELLANEDA MILLÁN

La entrada BORIC EN SU RECTA FINAL: BALANCE DE UN GOBIERNO QUE PROMETIÓ MUCHO (segunda parte). se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
1123
EL FEMINISMO DE CRISTAL: EL CASO MONSALVE Y LO QUE BORIC SABÍA https://circulandoporladerecha.com/2026/05/25/el-feminismo-de-cristal-el-caso-monsalve-y-lo-que-boric-sabia/ Mon, 25 May 2026 02:23:00 +0000 https://circulandoporladerecha.com/?p=1069 Circulando por la Derecha — Serie: La Corrupción del Gobierno Boric | Artículo N°5 El gobierno de Gabriel Boric llegó al poder con un sello que lo distinguía de todos sus predecesores: se declaró abierta y orgullosamente feminista. No era solo una postura: era una identidad. Gabinete paritario. Ministerio de la Mujer activo. Protocolo de […]

La entrada EL FEMINISMO DE CRISTAL: EL CASO MONSALVE Y LO QUE BORIC SABÍA se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
Circulando por la Derecha — Serie: La Corrupción del Gobierno Boric | Artículo N°5

El gobierno de Gabriel Boric llegó al poder con un sello que lo distinguía de todos sus predecesores: se declaró abierta y orgullosamente feminista. No era solo una postura: era una identidad. Gabinete paritario. Ministerio de la Mujer activo. Protocolo de violencia de género aplicado con rigor declarado. Discurso permanente sobre el respeto a las víctimas, la credibilidad de las denunciantes y la tolerancia cero ante el abuso de poder.

El 15 de octubre de 2024, ese discurso quedó en cenizas.

Ese martes, el Presidente Gabriel Boric fue informado de que su Subsecretario del Interior — el segundo hombre en la cadena de mando de la seguridad pública, el rostro civil del combate a la delincuencia, una de las figuras mejor evaluadas de su gobierno — era el imputado de una denuncia por violación interpuesta por una funcionaria de su propia repartición.

Boric lo supo el martes 15 de octubre.

La denuncia se hizo pública el jueves 17 de octubre.

En esas 48 horas, el gobierno tomó una decisión que lo define mejor que cualquier discurso feminista: no pidió la renuncia inmediata. Le dio tiempo al denunciado para viajar al sur a avisar a su familia. Y mantuvo a un imputado por violación al mando de la PDI y Carabineros de Chile.

LOS HECHOS: LO QUE LA INVESTIGACIÓN REVELÓ

El 22 de septiembre de 2024, Manuel Monsalve, entonces Subsecretario del Interior, salió a almorzar con una funcionaria de su repartición en un restaurante de comida peruana en Santiago. Bebieron. Según el relato de la denunciante, al terminar la noche no recuerda cómo llegó al hotel donde habitualmente se alojaba el subsecretario en la capital. Despertó al día siguiente desnuda, con manchas de sangre en su ropa, sin recuerdos claros de lo ocurrido.

Cuando preguntó a Monsalve qué había pasado, él respondió que tampoco recordaba mucho — que al parecer hubo un incidente en el taxi en que ella habría intentado huir.

El 14 de octubre, la mujer formalizó su denuncia ante la Fiscalía. La causa quedó a cargo del fiscal jefe de la Fiscalía Centro Norte, Xavier Armendáriz.

Al día siguiente, martes 15, la ministra del Interior Carolina Tohá informó al Presidente. Boric y Monsalve se reunieron a solas esa noche. Según el propio Boric en su declaración judicial posterior, el subsecretario le dijo que tras el segundo pisco sour ya no recordaba nada y que despertó con la funcionaria en la cama de su hotel.

La decisión presidencial tras esa reunión: permitirle a Monsalve viajar a la Región del Biobío a avisar a su familia. Sin renuncia inmediata. Sin separación del cargo.

LAS 48 HORAS QUE LO DICEN TODO

El elemento más revelador del Caso Monsalve no es solo la denuncia — es lo que el gobierno hizo con esa información durante dos días.

Boric sabía. Tohá sabía. Y el Presidente tomó la decisión de no actuar de inmediato con dos personas más: su jefe de asesores Miguel Crispi y su jefe de gabinete Carlos Durán — los mismos hombres del Segundo Piso que ya habían estado en el centro de otros escándalos de este gobierno. Ambos fueron informados ese mismo martes 15, antes que el resto del comité político — antes que la ministra de la Mujer, antes que la vocera, antes que los ministros de la coalición.

La decisión de no pedir la renuncia inmediata de Monsalve fue conversada y avalada por ese círculo íntimo.

Durante 48 horas, el hombre denunciado por violación siguió siendo el jefe civil de Carabineros y la PDI. Las mismas instituciones que deben investigar delitos sexuales. Las mismas instituciones con las que el subsecretario tenía, como él mismo reconoció al renunciar, «una relación directa y cotidiana».

La renuncia se concretó recién el jueves 17, cuando el diario La Segunda publicó la noticia y la hizo pública. La pregunta que el gobierno nunca respondió satisfactoriamente: ¿habría renunciado Monsalve si el periódico no hubiera publicado nada?

EL DOBLE ESTÁNDAR FEMINISTA

La reacción del gobierno ante el escándalo fue un manual del doble estándar.

La ministra de la Mujer, Antonia Orellana, salió a decir que «las víctimas tienen todas las garantías de que van a poder llevar un juicio en el que no se les revictimice» — sin mencionar que ella se enteró de la denuncia por los diarios, no por el Presidente. La diputada Camila Flores (RN) fue directa: «La ministra para algo está: para aplicar el protocolo de violencia de género. Esto es un doble estándar inaceptable.»

Porque en efecto: el mismo gobierno que había proclamado la credibilidad automática de las denunciantes, que había aplicado protocolos de género con rapidez cuando el acusado era alguien de la oposición o el mundo privado, tardó 48 horas en separar del cargo al denunciado cuando el acusado era uno de los suyos.

El feminismo del gobierno de Boric resultó ser de cristal: resistente cuando conviene, frágil cuando incomoda.

BORIC: 53 MINUTOS DE CONTRADICCIONES

El viernes 18 de octubre — un día después de que la renuncia se hiciera pública — Boric fue a una actividad en Lampa. Respondió preguntas de la prensa durante 53 minutos sobre el caso Monsalve. Sus asesores Crispi y Durán avalaron esa decisión, con la idea de demostrar que el Presidente no tenía nada que ocultar.

Fue un desastre.

En 53 minutos de declaraciones, el relato de La Moneda comenzó a mostrar inconsistencias. ¿Cuándo supo exactamente? ¿Quién tomó la decisión de no pedir la renuncia inmediata? ¿Por qué Crispi y Durán sabían antes que los ministros del comité político? ¿Cuánto influyó la publicación de La Segunda en los tiempos?

Las preguntas acumuladas llevaron a que meses después el propio Presidente tuviera que declarar ante el fiscal Xavier Armendáriz, en el marco de una investigación que también indagó la posibilidad de que hubiera omisión de denuncia por parte de funcionarios del gobierno que se enteraron antes que la Fiscalía.

El hombre que se postula ante la historia como el presidente más transparente y progresista de Chile tuvo que ir a declarar ante un fiscal por un caso de posible encubrimiento de violación protagonizado por su propio subsecretario.

EL NUDO CRISPI: UNA VEZ MÁS EN EL CENTRO

El Caso Monsalve tiene otra capa que no puede ignorarse: Miguel Crispi aparece una vez más como figura central.

El mismo jefe de asesores que estuvo en el centro del Caso Convenios, que contrató al abogado Hermosilla del Caso Audios, que se reunió en Cerro Castillo con la diputada imputada Catalina Pérez, fue el primero en ser informado por el Presidente de la denuncia por violación contra Monsalve — antes que los propios ministros del gabinete. Y fue parte de la decisión de no actuar de inmediato.

La oposición fue contundente. El diputado Andrés Longton (RN) lo planteó sin rodeos: «Acá perfectamente podría haber habido un pacto de silencio para proteger al exsubsecretario y los resultados electorales, y no a la denunciante.»

Nadie en el gobierno refutó esa hipótesis con hechos. Solo con palabras.

ESTADO DEL CASO: IMPUTADO Y EN LIBERTAD

Manuel Monsalve fue formalizado como imputado por violación y abuso sexual. Enfrenta una investigación en curso. Al momento de publicación de este artículo, sigue en libertad.

La Contraloría General de la República y el Consejo de Defensa del Estado también se hicieron parte de las investigaciones paralelas sobre la gestión interna del caso en La Moneda.

La víctima — una funcionaria que trabajaba bajo las órdenes directas del imputado — sigue esperando justicia.

CONCLUSIÓN: EL PODER PROTEGE AL PODER

Los cinco artículos de esta serie han documentado distintas formas de corrupción y abuso durante el gobierno de Boric: el robo sistemático de fondos públicos, la red de favores que alcanzó al círculo íntimo del Presidente, la colusión con el Poder Judicial, el fracaso ante el crimen organizado transnacional. Todas son graves. Todas merecen ser contadas.

Pero el Caso Monsalve tiene una dimensión adicional, quizás la más hipócrita de todas: aquí el gobierno no solo falló en sus obligaciones — falló en los valores que proclama como su razón de ser.

Un gobierno que se define feminista tuvo en sus manos una denuncia de violación contra uno de los suyos, y lo primero que hizo fue dejarle tiempo para hablar con su familia. Un gobierno que dice creer en las víctimas informó a sus asesores políticos antes que a la ministra de la Mujer. Un gobierno que prometió tolerancia cero al abuso de poder tardó 48 horas en separar del cargo al imputado — y solo lo hizo cuando la prensa lo obligó.

En Chile existe un dicho: el que tiene padrinos se bautiza.

En el gobierno de Boric, los padrinos se llaman Crispi y Durán. Y el bautizo de Monsalve duró exactamente 48 horas.

Próxima entrega — Serie Corrupción Boric: Artículo Final: El balance — cinco escándalos, un patrón, y lo que Chile debe exigir.

Circulando por la Derecha es un blog de opinión política republicana. Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor.

Y recuerda, un adulto es el concepto razonado de lo que le conviene y la izquierda, así como la distracción constante, no le conviene a los héroes de verdad.

Que Dios los bendiga.

ERASMO AVELLANEDA MILLÁN

La entrada EL FEMINISMO DE CRISTAL: EL CASO MONSALVE Y LO QUE BORIC SABÍA se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
1069
LA CAJA CHINA: EL TRUCO MÁS VIEJO DEL POPULISMO https://circulandoporladerecha.com/2026/04/06/la-caja-china-el-truco-mas-viejo-del-populismo/ Mon, 06 Apr 2026 04:50:00 +0000 https://circulandoporladerecha.com/?p=1012 Imagina que eres gobierno. Tienes un escándalo entre manos, una reforma que fracasó, un número económico que duele o una corrupción que empieza a oler. ¿Qué haces? No lo enfrentas. No rindes cuentas. Simplemente… sacas otra caja. Eso es la Técnica de la Caja China: la estrategia más antigua, más efectiva y más usada por […]

La entrada LA CAJA CHINA: EL TRUCO MÁS VIEJO DEL POPULISMO se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
Imagina que eres gobierno. Tienes un escándalo entre manos, una reforma que fracasó, un número económico que duele o una corrupción que empieza a oler. ¿Qué haces? No lo enfrentas. No rindes cuentas. Simplemente… sacas otra caja.

Eso es la Técnica de la Caja China: la estrategia más antigua, más efectiva y más usada por la izquierda latinoamericana para gobernar sin gobernar. Para distraer sin que notes que te están distrayendo.

Con un escándalo, se tapa otro.

¿De dónde viene la idea?

El nombre lo dice todo. Se le llama «caja china» porque cuando se logra abrir, dentro de ella hay otra caja más pequeña, dentro de la cual hay una más, y así sucesivamente, construyendo una cortina de humo.

En política, la mecánica es simple: la técnica consiste en eclipsar una noticia que podría afectar negativamente a ciertos actores de poder —un escándalo de corrupción, una crisis económica o una decisión gubernamental impopular— con otra que capte rápidamente el interés del público. Esa «otra» puede ser un escándalo farandulero, una polémica en redes, una declaración incendiaria o incluso un evento fabricado.

No se trata de mentir directamente. Se trata de algo más sofisticado y peligroso: controlar dónde miras.

El manual que nadie te enseñó

La pregunta que deberías hacerte cada vez que abres las noticias no es «¿qué están mostrando?» sino «¿de qué no están hablando?»

En comunicación política, la caja china describe una estrategia para distraer la atención pública de los asuntos verdaderamente importantes hacia temas más ruidosos, polémicos o sensacionalistas, pero con poca relevancia real.

El mecanismo tiene pasos bien definidos:

  • Primero, surge un tema que incomoda al poder. Puede ser una investigación periodística, una cifra de pobreza que subió, una obra que no se terminó, un funcionario detenido.
  • Segundo, casi de inmediato aparece otro tema que domina las redes y los titulares. Escandaloso, emocional, divisivo. Algo que genera rabia o morbo.
  • Tercero, el tema original desaparece del debate. Nadie lo recuerda. Nadie rinde cuentas.
  • Cuarto, cuando el distractor se agota, viene otro. Y otro. Y otro.
  • Un escándalo tapa a otro y cuando se desvanece se genera uno nuevo que mantiene el interés hasta lograr el objetivo.

Chile no es la excepción. Chile es el ejemplo.

Tomemos un caso reciente. Mientras el gobierno de Boric terminaba su mandato, Chile enfrentaba el escándalo del cable submarino de fibra óptica China-Chile: las sanciones de Estados Unidos al ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, y a dos funcionarios más de la Subsecretaría de Telecomunicaciones, por el avance del cable de fibra óptica China-Chile en el tramo final del gobierno. Un asunto de soberanía, de geopolítica y de relaciones con Washington. Un escándalo real.

¿Cuánto duró en los titulares principales? ¿Cuántos chilenos lo conocen en profundidad?

Mientras tanto, el mismo gobierno que promovió ese cable convirtió la reforma de pensiones, la crisis de seguridad, el caso Monsalve y el escándalo de las fundaciones (Democracia Viva) en una sucesión de noticias que se pisaban unas a otras. El caso de Democracia Viva, que comenzó con el traspaso de fondos públicos a una fundación ligada a la coalición oficialista, creció desde los 14 mil millones a los 90 mil millones de pesos investigados. Un número que asombra. Un número que muchos ciudadanos nunca procesaron porque ya venía la siguiente caja.

La versión digital: más rápida, más letal

El siglo XXI perfeccionó la técnica. Las redes sociales son hoy la nueva arena donde se libra la guerra por la atención. Ya no se necesita censura, basta con saturación. En un mundo donde todos hablan al mismo tiempo, la verdad se diluye por exceso, no por falta.

Un gobierno progresista moderno no necesita controlar la prensa ni silenciar periodistas al estilo soviético. Le basta con alimentar el algoritmo. Con generar indignación controlada. Con sembrar una polémica identitaria —género, diversidad, «discurso de odio»— justo cuando hay algo más importante que debería estar en el centro del debate.

Cada minuto que un ciudadano dedica a indignarse por un tema superficial es un minuto menos de vigilancia cívica.

¿Por qué funciona?

Porque apela a lo más humano que tenemos: la emoción por sobre la razón. La caja china es una táctica de manipulación que apela a la falta de atención y al impulso emocional de la sociedad.

La polarización, además, es la caja china perfecta. Izquierda contra derecha. Feministas contra conservadores. Progresistas contra «fachos». Esa eterna batalla divide, entretiene y drena energía. Nadie gana, pero todos discuten. Y mientras el ciudadano pelea en redes, el poder firma en silencio.

¿Qué hacemos con esto?

Lo primero es reconocer el truco. Una vez que sabes cómo funciona la caja china, empiezas a verla en todas partes. El escándalo que aparece demasiado oportuno. La polémica que explota justo cuando se iba a votar algo importante. El personaje que de pronto copa todas las pantallas sin razón aparente.

Lo segundo es preguntar siempre lo que no se está diciendo. No te dejes llevar por la caja que te muestran. Busca la que están escondiendo.

Lo tercero, y más importante, es exigir rendición de cuentas sin importar el ruido. El ciudadano republicano —ese que Circulando por la Derecha busca formar— no se distrae. Sabe que la libertad se defiende también con atención.

Si no logramos ver las cajas chinas de nuestro gobierno y de otros, nos convertimos en cómplices involuntarios.

Y eso, en democracia, es imperdonable.

Y recuerda, un adulto es el concepto razonado de lo que le conviene y la izquierda, así como la distracción constante, no le conviene a los héroes de verdad.

Que Dios los bendiga.

ERASMO AVELLANEDA MILLÁN

La entrada LA CAJA CHINA: EL TRUCO MÁS VIEJO DEL POPULISMO se publicó primero en Circulando por la Derecha.

]]>
1012