EL GRAN ROBO DE LOS «PUROS»: EL CASO CONVENIOS Y LA HIPOCRESÍA DEL FRENTEAMPLISMO.

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EL GRAN ROBO DE LOS «PUROS»: EL CASO CONVENIOS Y LA HIPOCRESÍA DEL FRENTEAMPLISMO.

Circulando por la Derecha — Serie: La Corrupción del Gobierno Boric | Artículo N°1

Llegaron al poder prometiendo ser diferentes. Distintos a la "vieja política". Distintos a la Concertación "químicamente impura". Distintos, sobre todo, a esa derecha que ellos mismos acusaban de gobernar para los poderosos y robar con guante blanco. Gabriel Boric y su generación se presentaron ante Chile con una superioridad moral que bordeaba el mesianismo: eran jóvenes, eran honestos, eran el cambio.

Duraron exactamente un año en ese pedestal.

En junio de 2023 estalló el Caso Convenios — el escándalo de corrupción más grande que ha vivido Chile en décadas — y sus protagonistas no eran empresarios de derecha ni operadores de la vieja guardia. Eran militantes de Revolución Democrática, el partido del propio Presidente. Eran los "puros". Y habían estado robando.

LA MECÁNICA DEL SAQUEO

El esquema fue tan simple como descarado.

La Fundación Democracia Viva — creada apenas el 25 de febrero de 2022, sin trayectoria ni experiencia comprobable — recibió en cuestión de semanas $426 millones de pesos del Estado chileno. El dinero llegó directamente desde la Seremi de Vivienda de Antofagasta, en tres convenios suscritos para realizar trabajos de infraestructura en campamentos. Una ONG recién nacida, sin historial, ejecutando obras de envergadura. ¿Quién firmó esos contratos?

Carlos Contreras, militante de Revolución Democrática, Seremi de Vivienda de Antofagasta.

¿Quién presidía la fundación que recibió el dinero?

Daniel Andrade, militante de Revolución Democrática, pareja de la diputada Catalina Pérez — también de RD — y quien, antes de asumir como Seremi, había trabajado en la jefatura de gabinete de esa misma diputada.

El círculo perfecto: un militante del partido le entrega plata fiscal a la fundación de otro militante del partido, que es pareja de la jefa de la cual dependía el primero. Y para no despertar sospechas, los fondos se fragmentaron deliberadamente para evadir la fiscalización de la Contraloría General de la República.

No fue un error administrativo. Fue un diseño.

EL ECOSISTEMA DE LA IMPUNIDAD

Lo que comenzó como un caso puntual se transformó en una investigación de proporciones históricas. La Fiscalía extendió su mirada a más de 53 fundaciones en todo el país con mecanismos similares. El monto inicial investigado — $14 mil millones de pesos en 2023 — creció hasta los $90 mil millones de pesos al año siguiente. Noventa mil millones. Casi 100 millones de dólares del erario público canalizados a través de organizaciones vinculadas a la política.

¿Y qué había facilitado todo esto? La respuesta apunta directamente al corazón del gobierno.

Giorgio Jackson, el socio histórico de Boric, el líder moral del Frente Amplio, ministro de Desarrollo Social, fue acusado de haber debilitado los mecanismos de fiscalización mientras estuvo a cargo del Consejo de Auditoría Interna de Gobierno desde la Segpres — eliminando requisitos para que las organizaciones pudieran acceder a recursos públicos. La oposición presentó acusación constitucional en su contra. El 11 de agosto de 2023, Jackson renunció al gabinete. Ante la prensa dijo que daba "un paso al costado" porque su presencia era "utilizada como excusa" por la oposición. Ni una palabra de autocrítica. Ni una disculpa a los chilenos.

Posteriormente, tanto Jackson como el jefe de asesores del Segundo Piso Miguel Crispi y la directora de Presupuestos Javiera Martínez fueron llamados a declarar como imputados ante la Fiscalía. El propio ex Seremi Contreras, desde su posición de investigado, acusó que Crispi había "omitido información al Presidente".

El ministro de Vivienda Carlos Montes, cuya cartera era el canal principal del desvío, sobrevivió políticamente gracias a sus 32 años de redes parlamentarias. Fue citado a declarar ante la justicia, pero jamás fue removido.

LA RESPUESTA DEL GOBIERNO: PROMESAS VACÍAS

Frente al escándalo, Boric convocó a un grupo de expertos para proponer medidas de probidad. Se anunciaron 46 medidas. Gran despliegue comunicacional. Mucha foto.

Al año siguiente, el 80% de esas medidas no había sido implementado, según el monitoreo de Chile Transparente.

La promesa de honestidad que llevó al Frente Amplio al poder no resistió ni dos años de gobierno.

EL VEREDICTO DE LOS CHILENOS

Los números no mienten. Según la Encuesta de Corrupción 2025 de Libertad y Desarrollo, el 72,3% de los chilenos considera que la corrupción aumentó durante el gobierno de Boric — el peor resultado registrado en 25 años de medición. Y el Índice de Transparencia Internacional confirmó lo que la ciudadanía ya sentía: Chile retrocedió cinco posiciones en el ranking de países menos corruptos durante esta administración.

Boric tomó el país en el puesto 27. Lo está dejando en el 32.

CONCLUSIÓN: LA SUPERIORIDAD MORAL COMO COARTADA

El Caso Convenios no es solo un escándalo de corrupción. Es el colapso de un relato. Durante años, el Frente Amplio construyó su identidad política sobre la denuncia de la corrupción ajena. Señalaban con el dedo a la Concertación, a la derecha, al "sistema". Esa indignación moral era su capital político más preciado.

Hoy sabemos que esa indignación era, en muchos casos, pura teatralidad.

Porque mientras hablaban de probidad en los micrófonos, sus militantes diseñaban esquemas para desviar fondos públicos hacia sus fundaciones. Mientras exigían transparencia a otros, debilitaban los controles internos del Estado. Mientras prometían gobernar para todos los chilenos, le pasaban la plata fiscal a sus amigos y parejas de partido.

La diferencia entre ellos y la "vieja política" que tanto despreciaban resultó ser solo una: los viejos políticos al menos no se creían los puros.

Circulando por la Derecha es un blog de opinión política republicana. Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor. Próxima entrega — Serie Corrupción Boric: El Caso ProCultura: cuando el amigo del Presidente también mete la mano.

Y recuerda, un adulto es el concepto razonado de lo que le conviene y la izquierda, así como el exceso de información, no le conviene a los héroes de verdad.

Que Dios los bendiga.

ERASMO AVELLANEDA MILLÁN