EL SEÑOR DE LOS PASILLOS: EL CASO AUDIOS Y LA PODREDUMBRE QUE LLEGÓ A LA CORTE SUPREMA

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EL SEÑOR DE LOS PASILLOS: EL CASO AUDIOS Y LA PODREDUMBRE QUE LLEGÓ A LA CORTE SUPREMA

Circulando por la Derecha — Serie: La Corrupción del Gobierno Boric | Artículo N°3

Los dos artículos anteriores de esta serie describieron cómo militantes del Frente Amplio desviaron fondos públicos a través de fundaciones amigas — el Caso Convenios — y cómo esa red alcanzó el círculo íntimo del propio Presidente — el Caso ProCultura. Pero había una tercera capa todavía más profunda, todavía más obscena, esperando ser descubierta.

En noviembre de 2023, el medio de investigación CIPER publicó la transcripción de un audio que sacudió los cimientos del país. En esa grabación, uno de los abogados penalistas más prestigiosos de Chile — el hombre que los poderosos llamaban cuando tenían problemas, el que se paseaba por los pasillos de los tribunales como Pedro por su casa — le explicaba sin ningún pudor a uno de sus clientes cómo funcionaba el sistema real:

"Necesitamos una caja para gastos, una caja negra. Y esa caja negra, porque parte importante de esta huevá se arregla con plata que se pasan en un sobre."

Así hablaba Luis Hermosilla. El abogado de los ministros, de los jueces, de los fiscales, de los empresarios, del Segundo Piso del gobierno de Boric. El hombre que no era de izquierda ni de derecha — era de todos — porque todos lo necesitaban para solucionar sus problemas.

El Caso Audios no es solo un escándalo más. Es el manual de operaciones de una clase privilegiada que convirtió a Chile en su feudo privado.

QUIÉN ES LUIS HERMOSILLA: EL HOMBRE QUE LO CONECTABA TODO

Hermosilla era lo que en el mundo judicial se llama un operador. No solo ganaba juicios: los arreglaba. No solo conocía a los jueces: los manejaba. No solo asesoraba a sus clientes: les garantizaba resultados.

Su cartera era un mapa del poder chileno sin distinción política:

Durante el gobierno de Piñera, defendió a los ministros Chadwick, Cecilia Pérez, Baldo Prokurica, Gloria Hutt y Mario Desbordes. Fue socio personal de Chadwick. Coordinó con fiscales y el jefe de la PDI para proteger causas que afectaban al entorno presidencial.

Durante el gobierno de Boric, era el abogado defensor de Miguel Crispi, jefe de asesores del Segundo Piso de La Moneda — el hombre más cercano al Presidente en el día a día de La Moneda. El vínculo era íntimo: Crispi era amigo cercano del hijo de Hermosilla, Juan Cristóbal, y trataba al abogado de "tío".

Hermosilla era transversal porque la corrupción es transversal. No tiene color político. Tiene precio.

LA RED: JUECES, FISCALES Y LA PDI AL SERVICIO DE UN ABOGADO

Lo que CIPER y la investigación judicial fueron revelando es que Hermosilla no solo era un buen abogado — era el centro de una red de tráfico de influencias que penetró las instituciones más importantes del país.

En la Corte Suprema:

La ministra Ángela Vivanco intercambiaba favores con Hermosilla de manera sistemática. Le compartía información reservada sobre recursos judiciales que aún no eran públicos, le consultaba sobre nombramientos, y coordinaron esfuerzos para bloquear la candidatura de una postulante a la Corte Suprema y respaldar a otros. Su pareja además le ofreció a un fiscal regional un doctorado y una jefatura a cambio de favores en pleno proceso de elección del Fiscal Nacional.

El ministro Jean Pierre Matus quedó en evidencia cuando se publicaron sus mensajes a Hermosilla: apenas cuatro días después de su nombramiento en la Corte Suprema, le escribió al abogado: "Se me había olvidado darte las gracias por todo. Nunca es tarde. ¡Muchas gracias y un abrazo!". Hermosilla respondió que habían tenido que "dar una pelea feroz" para lograr el nombramiento. Los mensajes hablan solos.

El resultado: en poco más de un año, cinco jueces de la Corte Suprema fueron separados de sus cargos como consecuencia directa o indirecta del Caso Audios — una crisis sin precedentes en la historia del Poder Judicial chileno.

En la PDI:

Apenas 13 días después de que Sergio Muñoz asumió la máxima jefatura de la PDI, comenzó a filtrar antecedentes reservados a Luis Hermosilla. Le enviaba requerimientos de la Fiscalía, le avisaba cuándo alguien sería citado a declarar y le adelantaba la información que sus funcionarios debían pesquisar en casos delicados. El abogado recibía en su celular información reservada antes de que la policía ejecutara los requerimientos del Ministerio Público. Doce filtraciones documentadas. Investigaciones enteras potencialmente comprometidas. El jefe de la policía de investigaciones al servicio de un abogado privado.

EL SEGUNDO PISO Y EL NUDO CRISPI

Aquí entra el gobierno de Boric de manera directa e innegable.

Miguel Crispi — el hombre designado por Boric para prevenir y controlar las crisis que pudieran afectar al Presidente — tenía como abogado defensor en el Caso Convenios al mismo Luis Hermosilla. No a otro abogado. Al abogado que hoy está en prisión preventiva acusado de soborno, cohecho, lavado de activos y tráfico de influencias.

Cuando estalló el Caso Audios y Hermosilla quedó expuesto, Crispi tuvo que despedirlo apresuradamente y contratar otro abogado. Pero el vínculo quedó grabado en el expediente y en la memoria pública.

Lo que siguió fue una acumulación de polémicas que convirtió a Crispi en el símbolo de la impunidad del gobierno:

Recibió en su calidad de jefe de asesores de La Moneda a un representante de Huawei, a pedido directo de Hermosilla, semanas antes de la gira de Boric a China — viaje en que la ministra Camila Vallejo firmó un memorándum con la empresa. La reunión quedó documentada en el expediente judicial.

Se reunió reservadamente en Cerro Castillo con la diputada Catalina Pérez — imputada en el Caso Convenios — antes de su desafuero.

Fue imputado en el Caso Convenios, declaró ante la Fiscalía, y el propio ex Seremi Contreras lo acusó de haber omitido información al Presidente Boric sobre el estallido del escándalo.

Cuando fue citado a la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados, repitió como mantra: "Mis conversaciones con el Presidente son reservadas". La Contraloría debió intervenir para obligarlo a comparecer. Nunca entregó la información requerida.

La Contraloría fue clara: todos los funcionarios públicos tienen la obligación de comparecer y aportar antecedentes. Crispi se negó igual.

Finalmente, en marzo de 2025, tras acumularse demasiadas presiones — incluyendo el pedido público de la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, pidiendo su salida — Crispi renunció al cargo. El hombre designado para evitar las crisis terminó siendo la crisis misma.

LA REACCIÓN DE BORIC: APLAUDIR LO QUE LO SALPICA

La conducta del Presidente frente al Caso Audios merece párrafo aparte.

Cuando Hermosilla fue enviado a prisión preventiva, Boric salió a declarar ante las cámaras: "Acaban de enviar a la cárcel a un señor que se creía todopoderoso". Se regodeó públicamente con la caída del abogado — el mismo abogado que hasta semanas antes defendía a su hombre de máxima confianza en La Moneda.

El hermano y defensor de Hermosilla, Juan Pablo, respondió con una acusación demoledora: lo que el Presidente hizo era "absolutamente inapropiado, inconstitucional", e instó a abrir el celular de su hermano para que el país viera "qué ministros le pedían favores".

El gobierno — el mismo gobierno que aplaudía la caída de Hermosilla — tuvo que ordenar de urgencia que todos sus ministros y asesores revisaran sus conversaciones con el abogado. La instrucción no era nueva: ya se había dado el año anterior, cuando estalló el Caso Convenios, porque Hermosilla también había defendido a Crispi en esa causa.

Un gobierno que aplaude la caída de un hombre que defendía a su propio jefe de asesores, que tenía acceso al Segundo Piso, que se reunió con su gente a pedido de empresas chinas con intereses en el Estado. Eso es lo que Boric llama "Estado de derecho sin ciudadanos de primera y segunda clase".

EL DAÑO INSTITUCIONAL: SIN PRECEDENTES

El Caso Audios no derribó solo a Hermosilla. Derrumbó instituciones enteras:

  • La Corte Suprema perdió cinco ministros en el plazo de poco más de un año — una sangría sin paralelo en la historia judicial chilena. Vivanco fue removida por unanimidad. Matus quedó marcado para siempre por su mensaje de agradecimiento. Sergio Muñoz fue destituido por el Congreso. La credibilidad del máximo tribunal quedó en ruinas.
  • La PDI quedó manchada por las filtraciones de su ex jefe a un abogado privado.
  • La Fiscalía quedó bajo sospecha de tener sus propios vínculos con Hermosilla — su defensor llegó a pedir que se revisaran los chats del abogado para ver "qué fiscales le pedían favores".

Y en medio de todo esto, el gobierno que debía velar por la institucionalidad tenía como su hombre más cercano al Presidente a alguien que usó al mismo abogado de toda esta red de corrupción para que lo defendiera en otro escándalo paralelo.

CONCLUSIÓN: EL SISTEMA ERA TODOS

El Caso Audios expuso algo que muchos sospechaban pero pocos querían confirmar: que en Chile existía — y probablemente sigue existiendo — una clase de intocables que operan por encima de la ley, que usan las instituciones como herramientas privadas, y que cruzan el espectro político completo de derecha a izquierda sin distinción.

Hermosilla no era el problema. Hermosilla era el síntoma. El problema es el sistema que lo hizo posible, que lo alimentó durante décadas, que le abrió las puertas de los tribunales, de los cuarteles de la PDI, de los despachos ministeriales y del mismísimo Segundo Piso de La Moneda.

El gobierno de los "nuevos políticos" no solo no limpió ese sistema. Lo usó. Lo contrató. Lo llamó "tío".

Y cuando el sistema explotó, salió a aplaudir frente a las cámaras.

Próxima entrega — Serie Corrupción Boric:

Circulando por la Derecha es un blog de opinión política republicana. Las opiniones expresadas son responsabilidad exclusiva del autor.

Y recuerda, un adulto es el concepto razonado de lo que le conviene y la izquierda, así como la distracción constante, no le conviene a los héroes de verdad.

Que Dios los bendiga.

ERASMO AVELLANEDA MILLÁN